Momentos pop: el impacto de la primera vez

«Pocas cosas hacen tan nítido un recuerdo como una canción, aviso que activa nuestra memoria y nos retrotae a un instante preciso que, probablemente, permanecerá para siempre«. Con estas palabras Santi Carrillo, director de la revista Rockdelux, inaugura la exposición «El poder de las canciones«, que recoge 60 momentos de la cultura pop del siglo XX. La muestra tendrá lugar en la Casa del Lector del Matadero de Madrid hasta el 4 de octubre. Quien recorra los pasillos de la exposición encontrará un total de 60 canciones, las cuales se pueden escuchar con cascos, en unos paneles con la letra y su contexto histórico, así como una fotografía de cada una de ellas. 50 pertenecen a artistas internacionales como Bob Dylan, David Bowie, Patti Smith, The Beatles,The Clash, Sex Pistols y Neil Young, entre algunos de los grandes. El resto de canciones recogen los instantes musicales del pop nacional.
Con motivo de esta exposición, asistimos a la inauguración que tuvo lugar ayer en el Auditorio de la Casa del Lector, ceremonia que tuvo como maestro a Santi Carrillo, que moderaba el debate entre Jota (Los Planetas) y Loquillo, ambos incluidos en la exposición con «¿Qué puedo hacer?» y «Cadillac solitario«, respectivamente. 
Y ahora, con el mismo mecanismo que opera cuando escuchamos una de esas canciones pop y evocamos un recuerdo, o un sentimiento concreto, trascribimos los highlights de la entrevista. 
                                                                                                                                            Mi petit Madrid

Santi Carrillo: recuerdo que cuando sacamos en portada a Los Planetas elevándolos a la categoría de «leyenda», Loquillo me llamó y me dijo: «Si ellos son leyenda, ¿yo qué soy?». A lo que yo le respondí: «Tú eres un mito, Loquillo».
Con estas palabras Santi Carrillo rompe el hielo, que luego Jota se metió en el copazo de gin tonic que se llevó consigo al escenario allí levantado. Jota, recostado, abrazando por detrás su silla, escucha mientras vigila su copa. La cara tapada por su poblada barba, una gafas y un gorro de marinero. Loquillo, por su parte, se muestra más dispuesto, inclinado hacia delante, con su traje y el tupé que está por encima de las modas.  
Paréntesis: en la entrevista de Jota hay muchos «colega» que en la transcripción se me quedaron por el camino. Pero no andaréis mal encaminados si lo ponéis al final de cada frase. Con acento granadino, si lo queréis. 
Santi Carrillo (a Jota): Dentro de vuestra trayectoria indie rock, hicistéis un giro hacia el flamenco. Muy diferente al rock psicodélico al que nos teníais acostumbrados. ¿Cómo se lleva el cambio?
Jota: Fue un proceso gradual. Tomamos a Morente como nuestro referente, capaz de transmitir conocimiento e inquietudes con sus canciones. Teníamos mucho material archivado a lo largo de los años, mucho de flamenco, y tiramos por ahí.
S: ¿Y te sientes más cómodo con tu vertiente flamenca o con las antiguas?
J: Con las actuales porque me siento más representado con el momento que estoy viviendo. Me cuesta recordar cómo me sentía…
S: Y tú, Loquillo: ¿prefieres las canciones de antes o el momento actual?
Loquillo: Yo necesito meterme en cada nuevo proyecto y cambiar mi forma de actuar y comportarme en el escenario. Aprendí más en los teatros que en los escenarios de rock, porque eso ya me venía en el ADN. Creo que todo artista debe pasar una temporada haciendo de taxista y luego subirse a un escenario y hacer de otra persona. Tengo que pasar de un lugar a otro porque sino me moriría. No entiendo la gente que hace diez discos seguidos iguales. 
S: ¿Cómo se hace para seguir motivado con el trabajo después de tantos años?
J: Buscando nuevas formas de ilusión. Que te entusiasme lo que haces. 
L: Yo siempre estoy haciendo un disco, escribiendo una novela, produciendo una obra de teatro o un documental. La clave es que te guste lo que haces. Me gusta escuchar a la gente mayor que yo cuando habla de sus proyectos como el primer día. 
S: Cuando empezasteis supongo que teníais unos ídolos o referentes. ¿Siguen siendo los mismos?
J: Claro. Son referentes que siguen estando vigentes todavía.
S: ¿Cuáles?
J: (resoplando) Mogollón, tío. Leonard Cohen, los Walkers, Barrett… y de aquí pues: Carlos Berlanga, Antonio Vega, Nacho Canut, Enrique Urquijo…
L: Yo tuve la suerte de vivir los 70. Ya sonaba Lou Reed. Y a los 13 años tenías a Bowie, The Clash… Osea viví una adolescencia plagada de rock and roll. Y tuve la suerte de ver «Una odisea en el espacio» y «Blue Hawaii», el film de Elvis. Relacioné estos dos acontecimientos y pensé que para eso tenías que ser un marciano. Y en eso me convertí.
S: Volviendo a la exposición, es importante que un centro cultural dé importancia a la música pop. ¿Cómo lo valoráis?
L: La música pop no fue libre hasta el 78. Había censura, por lo que su historia es corta. Sin embargo hay mucho trabajo puesto en poco tiempo. Nos hemos saltado etapas. En España formamos parte de la cultura del rock. Había desprecio, se decía que el rock era solo para bailar. Con Dylan eso cambió. Caen todas las cosas que nos echaban en cara que no teníamos. Ahora hasta los partidos políticos toman como referentes a artistas del rock, se inspiran para sus campañas en sus canciones, porque en realidad quieren ser ellos. Me gustaría que esto se pudiera llevar a otros lugares de España. 
S: ¿Y tú cómo lo ves Jota?
J: Estoy de acuerdo con Loquillo (risas mil). 
S: Aquí se habla del poder de las canciones, ¿cómo se consigue hacer canciones que sean un hito?
J: Yo llevo toda la vida estudiando para ver cómo se hace. Hay miles de variables…
S: ¿De qué canciones estás más orgulloso? ¿Con cuáles crees que has cruzado la barrera?
J: Con «¿Qué puedo hacer?» y «Santos que yo te pinté».
S: (a Loquillo) ¿Cuáles son las favoritas de tu repertorio?
L: La primera y la última. «Esto no es Hawaii» no sabía que iba a ser la caja de truenos de la música pop. «Feo, fuerte y formal» o «Cadillac solitario». Cada uno tiene su lectura y luego el público las convierte en himnos. Hay que dejarlas madurar. Algunas las dejas en reposo y luego lo vuelven a petar. El poder de las canciones es increíble. 
J: Ni siquiera el propio músico sabe lo que está diciendo (guiño guiño). Descubres luego lo que estás cantando, haces nuevas lecturas… Es una recompensa que la gente aprecie tu trabajo… (y así Jota se hace con el título de Miss Panamá). 
S: Qué canción os hubiera gustado componer?
J: Tutti Frutti, de Little Richard (risas), expresar de forma onomatopéyica una sensación que todo el mundo entiende… (más risas). Nadie sabe lo que dice, pero todo el mundo conoce el significado de lo que está cantando.
S: Sois artistas de largo recorrido, ¿qué hay que hacer para mantenerse tantos años?
J: La gente apoya la contracultura, la que que critica la cultura dominante. 
L: Cine, teatro, música… Cuanto más, más te enriquece. 
J: La falta de conocimiento es esclavitud y el conocimiento te hace libre. 
Y ahora es el turno del público para preguntar, de la que destaco la siguiente reflexión: 
Señor X: Los álbumes más valorados son los más antiguos. Me choca porque con la madurez se debería pulir la obra. ¿Por qué ocurre al contrario?
L: En España pensaban que el rock era para adolescentes. Que la carrera de un artista no duraba más de 20 o 30 años. No se pensaba a largo plazo No se dejaba crecer al artista. Un ejemplo claro es Marisol. Por suerte mi generación ya está consiguiendo mantenerse.
S: Yo creo que te refieres a las canciones que se te quedan en la memoria. Es difícil luchar contra el impacto de la primera vez, de la primera emoción en el amor, en el sexo… Ocurre que a estos artistas se les obliga a sacar un disco cada dos o tres años. Es cierto que deberían ser mejores por la madurez que tienen, pero suele pasar en muchos casos que lo dan todo al principio. Luego en artistas como Tom Waits o Bob Dylan no ocurre así. Dylan ha estado haciendo discos maravillosos desde el 97 hasta ahora. Pero sí que suele pasar que al final te quedas con un único momento: «Horses» de Patti Smith, «Born to run» de Bruce Springsteen, «¿Qué puedo hacer?» de Los Planetas y «Cadillac solitario» de Loquillo. 
J: Estoy de acuerdo en parte. La primera vez que escuchas a un artista te impacta más. Y es lógico que el artista vaya evolucionando con la edad. Cada vez tienes una carrera más próspera y espero que con la música ocurra como con el resto de artes. 
Si le preguntamos a Jota, probablemente esta entrevista nunca haya existido. De todas formas, él dirá que sí a todo.

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