15 preguntas a Santi Balmes

Diecinueve años de carrera musical con Love Of Lesbian , tres libros, colaboraciones varias… Santi Balmes es una persona activa e inquieta, de eso no hay duda. Hoy le tenemos con nosotros respondiendo a 15 preguntas directas y, por qué no decírlo, algunas íntimas y personales.

Presenta su libro “La doble vida de las hadas” y nos habla de pasado, presente y futuro. No hay futuro incierto, tiene el resto de 2015 muy claro. Vivir, componer, escribir y grabar. Pero su año no era sabático? Está claro que no, y no queremos que pare.

-“La doble vida de las hadas” deja entrever que es tu doble vida, tu lado oscuro o la dualidad que tenemos todos muy secretamente.

Me gusta jugar con todo lo contradictorio, porque la vida está compuesta de elementos y emociones tan dispares como contrapuestas. Digamos que en el choque de placas tectónicas que produce una semana de emociones positivas y otras no tanto, es decir, de ese terremoto, emerge una electricidad en mi interior. Lo tengo comprobado, y aunque no tengo nada de masoquista, (pero nada de nada), cuando algo contradictorio surge, lo aprovecho para escribir o componer algo con más poso que en un día coherente, despejado, sin ambigüedades. Ese día haré cualquier cosa menos componer.

-Dices que mezclas historias ficticias con historias reales en tus temas y textos,¿hasta qué punto envías mensajes encriptados en ellos? ¿crees que las personas a las que los envías pilla alguno?

Sinceramente, espero que no, ja ja, a menos que yo le haya dicho expresamente “este fragmento habla de ti”. Las personas a las que les dirijo este tipo de mensajes están avisados, aunque he de decir que recurro a mi biografía de una manera muy tangencial. Digamos que es solamente un punto de partida desde el cual empiezo a andar. Es mi derecho y obligación como creador de historias transformar, mitificar, embellecer, estirar, deformar…

-Hay canciones como “El hambre invisible” o “Cínicamente muertos” que hablan de situaciones o sentimientos muy concretos, por lo menos así lo percibimos los que las escuchamos. La contención y ofuscación en cuanto al sentir algo por alguien… ¿Crees que es insano o por el contrario, que la pasión hace que te sientas más vivo aunque conlleve dolor?

En general, no sé vivir sin pasión. Por la vida, por lo que hago, por mi gente. Sin embargo, y aquí viene mi contradicción, no soy muy bueno expresando emociones en mi día a día. Supongo que por tal motivo dicha electricidad queda circulando por mi interior hasta que sale de mi persona en formato canción o relato, una vez ha sido digerida y transformada en algo amable, tirando a bello. Supongo que si me expresara mejor en mi día a día no me dedicaría a lo que hago. Y también mi vida sería diferente, intuyo. Me hubiera creado un montón de problemas, jaja.

-¿Qué va a ser de la banda este año 2015? ¿Realmente vais a parar o vais a hacer conciertos puntuales y sacar temas en la red para mantener al fan y que no os abandone? ¿Cuál es el plan? ¿Cuándo entraréis a grabar algo más?

Estamos trabajando en nuevos temas ya mismo. Y en proyectos bastante interesantes. Pero, ahora por ahora, subir a un escenario para hacer música, pues no. Estamos retirados temporalmente. Nuestra intención, no obstante, es ponernos a grabar el disco a mediados de noviembre. Pero no habrá disco de Love of Lesbian hasta la primavera de 2016.

-Tienes tres libros en el mercado, todos ellos muy distintos. ¿En qué cambió Santi Balmes en estos últimos cuatro años? ¿Veremos un libro realmente serio en el futuro?

Sí, creo que sí. Me acerco a la seriedad de manera circular, como un águila a su presa. Pero lo haré.

-Hasta qué punto te creas un universo paralelo con la banda? ¿Qué diferencia hay entre el Santi Balmes que sube a un escenario y/o escribe y el que se sienta los domingos a comer con la familia?

Vaya por delante que la persona que aparece en un escenario es un ser destilado. Es como un alter ego que sale de una cajita cada vez que entra en un escenario y que vuelve a entrar cuando baja. Pero, dejando a un lado al showman, la persona que está constantemente trabajando en procesos creativos está siempre activa, aunque cene con su familia o esté mirando el fútbol. Digamos que es un proceso de esponja en el que te vas llenando y luego lo sueltas. Una planta con su proceso de fotosíntesis. Yo que sé. Para mí todo este tinglado tiene algo de saludable, de terapéutico, incluso de redención. Me ahorro un montón en química. Ya me entiendes.

-En alguna entrevista hablas de un punto de depresión en el momento de escribir vuestro último álbum, ¿qué es más inspirador: el corazón roto o la felicidad conyugal? ¿Dónde está y cómo se consigue el equilibrio?

No, no. Yo no he encontrado ese equilibrio y casi como que ya me he rendido a encontrarlo. Tengo mis altibajos, así como las personas que me rodean, y estoy empezando a darme cuenta que eso es precisamente la vida: insegura, inestable…Pero, a colación con lo que preguntas, desde luego que es mucho más difícil componer dentro de una sensación de armonía o felicidad. Al final, como creador, piensas que siempre es más interesante añadir una pizca de socarronería al drama y al revés, de decir, a la comedia, añadir alguna frase que haga pensar al oyente “¿Este tío de qué coño va? Lo que acaba de decir, si le quitas la coña, es terrible, será hijo de p”.

-Las canciones de la banda, y en algunos relatos , hasta los más locos y bizarros, tienen un transfondo de amor, de huida, intención a alcanzar algo más, ¿crees que somos unos eternos insatisfechos y siempre buscamos un mundo mejor?

Siempre. Maldita sea. Nos rodea nuestra propia mediocridad, como un perfume que llevamos desde que nacemos, la invisible marca de Caín. ¿Cómo no vamos a querer trascender de nuestra vulgaridad o caducidad? Bueno, siendo budista supongo que podría aceptar las cosas horribles de la vida sin ese grito interno, pero por ahora el mundo de la creación me resulta más sorprendente que el ensimismamiento religioso.

-Las obsesiones son marcas en el corazón para siempre, ¿cuántas cicatrices tiene el tuyo?

Unas cuantas, pero tampoco hay que dramatizar. Como todos. No hay que obviar las cicatrices que has dejado tú en los demás. Esas también saben mal. Rebotan, y te dan en la cara.

-Has comentado que te cuesta cantar algunas canciones de vuestro último álbum, ¿puedes decirnos cuáles?

Bueno, a bote pronto te diría que prefiero quedármelo para mí.

-El grado de responsabilidad recae en ti disco tras disco, dicho de manera vulgar, muchas personas dependen de que tu creatividad de en la diana del corazón del público para poder pagar el alquiler, ¿hasta qué punto te has planteado dejarlo todo y empezar un proyecto en solitario? ¿No lo haces por miedo, por no dejar en la estacada a amigos o porque no tienes necesidad?

Por todos esos motivos que has comentado. Pero, ante todo, por camaradería y una inmensa pereza jaja. Tampoco tengo un ego tan necesitado de aprobación como para empezar otro proyecto musical de manera paralela. Dios mío, me da urticaria solo de pensarlo. Empezar otra vez. Ni hablar. Si algún día lo hago será para mi propio deleite o porque LOL ya no existe. Para todo lo demás, master… vamos, que ya escribo libros.

-Ya tienes a los fans como compradores asegurados de tus libros, sea como sea lo van a comprar. ¿Cuál es la táctica para captar a los ajenos a la banda?

El boca a boca. Hay gente, aunque no te lo creas, que me ha conocido por los libros y luego se han zambullido en el mundo de LOL. Es muy bonito cuando sucede.

-¿Quien o qué es tu mayor inspiración? En tu último álbum, por ejemplo, ¿había una figura concreta a la que iba destinado?

Hay una cosa que hacemos muchos creadores que es sintetizar en un único sujeto las sensaciones que te pueden haber dado varias personas. Pero, en líneas generales, mi mayor inspiración es todo aquel que ha compartido cosas conmigo y que ha sido capaz de generar movimientos sísmicos, remover mi magma.

-Cuál es el estado de ánimo ahora de Santi Balmes para componer?

 No hay mejor estado que la melancolía. Es el punto ideal. No obstante, quede claro una cosa. Yo, como letrista o compositor, tengo emociones, no convencimientos, y eso a veces se confunde. Aunque en una letra pudiera decir, por ejemplo “Quiero saltar de un quinto piso y estrellarme en el suelo como un huevo frito” es un puto sentimiento puntual, no un convencimiento ni mucho menos un aviso de que voy a hacerlo. En ese punto la gente confunde muchas veces. En una canción envasas una emoción puntual que has tenido en algún momento, no es en ningún caso una declaración de cómo ves la vida, o cosas por el estilo. Simplemente, te aprovechas de esa emoción para crear algo bello.


-Por último. ¿A qué vas a dedicar el 2015? ¿Puedes contarnos algunas metas personales o profesionales que tengas por cumplir?

Vivir, nutrirme, y darme.

Autora: Mirinda Molotov


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