¡Larga vida al SonoraCC!

La primera edición de SonoraCC ha sido todo un éxito, tanto de asistentes como de organización. Cuando se celebra una primera edición siempre hay cierta desconfianza o incertidumbre respecto a cómo saldrá, pues bien, ya podemos decir que salió muy bien.

La jornada del viernes abrió con Dr. Sapo y una puntualidad que se mantuvo a lo largo de todo el festival. Continuaron los cacereños Pares Sueltos. A las ocho, todavía bajo un sol de justicia, el público más joven se arremolinaba ante el Escenario Arehucas para recibir a Carlos Sadness. Aunque no fue hasta las nueve con Miss Caffeina cuando estalló la locura, viajamos a ‘Detroit’ y entre reivindicación a favor de los derechos de los gays o contra los radicalismos religiosos, y reivindicación miramos como el Hípico flotaba y volaba levantando polvareda. Miss Caffeina nos dieron el subidón de adrenalina necesario para aguantar una jornada cargadita e intensa.

LA

Foto de Daniel Martos

El concierto de L.A. pilló a muchos de los asistentes cenando, lo que lo hizo mejor aún, ya que pudimos disfrutar sin agobios el que fue uno de los mejores conciertos de la noche. Luis Alberto abrió solo y acústico con ‘Ordinary Lies’ frente a un público respetuoso y expectante, porque los que estábamos, estábamos. El resto de la banda se unió después ofreciéndonos un concierto muy equilibrado en cuanto a setlist y al que sería incapaz de poner alguna pega. Me sorprendió muy gratamente ver que mantienen en festivales la versión de ‘In America’ del Ocean Tour Trio.

No habíamos abandonado muy bien el escenario Arehucas tras el concierto de L.A., cuando en el Amstel ya se oían los primeros acordes de ‘Lo más pequeño’ de Elefantes, quienes navegaron entre el amor y desamor a través de las canciones de su nuevo disco y clásicos como ‘Azul’. El concierto de Elefantes nos regaló uno de los mejores momentos del festival cuando Santi Balmes salió al escenario a cantar con ellos ‘Te Quiero’ de José Luis Perales. El público se vino arriba, el público y por lo que se hasta la gente que estaba cenando que cantaban a pleno pulmón ‘Te Quiero’, los clásicos nunca mueren. Una pena que la mayoría de los fans de John Boy se lo perdiesen, ya sabéis «primeras filas su obsesión»Elefantes

Cuando saltaron al escenario Love of Lesbian empezamos a creernos los 7000 asistentes que aseguraba la organización. He de decir que aunque no fue de los mejores conciertos de Love of Lesbian que he visto, el público estaba totalmente entregado y la diversión con ellos está siempre asegurada, así que no pudimos hacer otra cosa que disfrutarlo.

Otro de los conciertos multitudinarios de la noche fue el de La M.O.D.A. que sonaron bastante bien, ellos y los miles que coreaban sus letras, aunque el agotamiento ya empezaba a hacer mella. Los valientes aguantaron para bailar con Cycle y los djs Kostrok y Carlos Chaparro hasta las siete de la mañana.

La jornada del sábado empezó con la tanda de grupos extremeños, la reunión de Bloomington y La Bruja Roja, seguidos de Belize, pocos festivaleros fueron capaces de luchar contra el calor, incluso Neuman que tocó a las nueve, se quejó varias veces de tener el sol de cara; “Aquí nunca se va el sol” dijo en varias ocasiones y con toda la razón. Esto es el oeste, Paco. Pero ni el sol, ni el calor impidieron que Neuman ofrecieren uno de los mejores conciertos del sábado y nos sacudiera el cansancio a base de guitarrazos, alargando las canciones hasta unos niveles imposibles. Pudimos escuchar algunas canciones del último EP como ‘I love you’, pero el público disfrutó más con viejas conocidas como ‘Bye Fear/Hi Love’, ‘Hell’ o ‘Turn It’

VipEl sol se puso, Second nos trajo la noche y la euforia que hasta entonces había estado contenida. El escenario Arehucas se llenó de gente dispuesta a experimentar un viaje iniciático, viajar a 2502, a un pueblo submarino o a donde los quisiera llevar Second, y nos llevaron muy arriba desatando toda su potencia.

Después del concierto de Second se produjo un fenómeno curioso, los jóvenes se pusieron a guardar sitio para Izal en el Arehucas, mientras que los viejunos nos fuimos al Amstel a ver a La Habitación Roja, en más de un concierto de este escenario notamos que el sonido estaba más bajo de lo que debería, uno de ellos fue el de La Habitación Roja, aunque eso no impidió el éxtasis de los treinteneegers cuando sonaban himnos como ‘Indestructibles’ o ‘Ayer’ 

La Hab RojaAl terminar La Habitación Roja, hordas de jóvenes se agolpaban frente al Arehuca donde Izal hicieron lo suyo en medio de la excitación de un público alentado por Mikel y sus gritos de “Larga Vida a un festival que empieza” .

No podemos estar más de acuerdo con el buen augurio de Mikel, SonoraCC ha venido para quedarse, el público salía contento, las instalaciones estuvieron a la altura, los conciertos se sucedían sin retrasos, con el tiempo justo para ir a la barra o al baño, en los que apenas se montaban colas y además estaban muy limpios, olían a vainilla.

Minipunto para la organización que supieron prever en su justa medida y subsanar pequeños fallos sobre la marcha, en la zona VIP pusieron de un día para otro más baños al comprobar que eran insuficientes. Aunque no creo que tuviesen mucha queja en VIP de la falta de baños, teniendo en cuenta que en compensación tenían un cortador de jamón, en Extremadura no se celebra nada sin jamón.

Si a algo se le puede poner pegas es a que las pruebas de sonido se simultaneaban con los conciertos y al estar pegados los escenarios, algunas veces se oían ligeramente entre canción y canción. Tampoco nos olvidamos de polvareda que se montaba en algunos momentos por culpa del suelo de arena sin cubrir, aunque es posible que para futuras ediciones lo cubran, así que no podemos decir más que ¡LARGA VIDA AL SONORACC!

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2 comments

  • Avatar Pilar

    La verdad es que para ser una primera edición la nota es de sobresaliente.

    Como pega principal pondría la poca asiduidad de los autobuses… Para poder ir al camping había que esperar más de una hora, pero el pobre conductor lo intentaba compensar haciendo más viajes de la cuenta. Eso sí, un poco caótico todo, en parte culpa de los típicos «broncas» que te encuentras en todos lados.

    Otra pega sería el precio de los tokens, entiendo que por una copa se paguen 5 euros, precio hasta barato para un festival, es lo que se suele pagar en la zona por una copa en una «discoteca de pueblo». Pero los 2,5 euros, que se pagaban por una botella de agua pequeña o un refresco, me parecen excesivos.

    Como ya le dije a algún miembro de la organización con el que coincidí, estaría genial hacer algo el domingo en la ciudad monumental de Cáceres, por aquello de presumir de nuestro patrimonio, pero entiendo que eso no depende tanto de la organización del festi, sino del consistorio y la diputación. Pero como decís, ¡larga vida al SonoraCC! ¡¡Necesitamos más indie en Extremadura, que con el Comtempopránea sólo no nos basta!! 😀

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