Dreambeach 2016: la eterna lucha (parte II)

Si en la primera parte de la crónica os contábamos que vivimos una primera jornada de Dreambeach de lo más intensa con su respectiva fiesta de bienvenida, aquí os contaremos como cerramos el festival por todo lo alto, aunque con sus pros y sus contras, como siempre.

En primer lugar nos esperaba una jornada mucho más suave que la anterior, ya que las actuaciones que queríamos ver eran menos, pero no peores, ni mucho menos.

Pues bien, comenzamos la segunda parte de Dreambeach con nada más y nada menos que 50 Cent. Aunque sinceramente, no era nuestro favorito y no nos importaba demasiado, pero teníamos curiosidad por ver su actuación.

Esta curiosidad fDreambbeachue rota cuando no nos dejaron acceder al escenario por ningún lado ni pudimos echar fotos, pero pudimos presenciar al menos lo que quedaba de concierto entre el público, sin ser uno de nuestros mayores agrados. Fue el momento en el que decidimos ir a intentar ver a Richie Hawtin y a inmortalizar el momento, pero una vez más, solo se permitía acceder a los amigotes. Eso sí, la sesión que se estaba marcando el bueno de Richie estaba siendo demoledora, pero teníamos que volver corriendo al Mainstage.

Pero con Die Antwoord no nos rendimos e intentamos acceder de nuevo al escenario, queríamos fotos del dúo que más esperábamos del Dreambeach, y no nos íbamos a rendir tan fácilmente. Y así fue, al menos durante 15 minutos, hasta que nos echaron de malas maneras como las veces anteriores.

Pero antes de eso, pudimos presenciar un show único, un show que Yo-Landi, Ninja y DJ Hi-Tek habían perfilado y detallado a la perfección. Algo perfecto que quedaba por encima de todas las actuaciones del Dreambeach. Fueron los triunfadores del Dreambeach y así lo demostraron durante más de una hora. Callaron bocas y destrozaron pies.

Sonaron grandes temazos como ‘Pitbull Terrier‘, ‘I fink u freeky‘, ‘Enter the ninja‘, ‘Ugly Boy‘ o ‘Cookie thumper‘. No dejaron a nadie indiferente, y la mayoría del público coreaba sus canciones (aunque no supieran exactamente que estaban cantando). El punto más ravero lo pusieron ‘Happy Go Sucky Fucky‘ o ‘Fatty Boom Boom‘.

DieAntwoord_Dream

Tras terminar Die Antwoord, esperábamos que la mayoría de público se marchase, ya que junto a 50 Cent eran el mayor reclamo de la jornada, pero no fue así, una gran marea humana se acercaba al Mainstage. Y es que Dimitri Vegas & Like Mike estaban a punto de comenzar, o eso pensábamos.

Con un retraso de casi una hora, los hermanos belgas comenzaron su set. Un set tedioso, que se basaba en animar a la gente y menos en dar pie a mezclas creativas. Un momento.. ¿creativas? No nos engañemos, son Dimitri Vegas & Like Mike. Solo hay que escuchar temas como ‘The Hum‘ o ‘Tremor‘ para darte cuenta de que de creativos no tienen nada, pero son pegadizos y eso gusta.

A pesar de empezar casi una hora tarde y hacer el peor set de todo el Mainstage en lo que duró el festival, fueron los triunfadores de la noche y los que se llevaron el baño de masas.

Tras el cabreo por la sesión anterior decidimos quedarnos a gastar lo que nos quedaba de fuerzas en Juicy M. 

Dreambeach_11

La ucraniana dió una lección a los anteriores de que se puede montar una fiesta, pinchando y sabiendo hacerlo bien. Y ella sabe pinchar y lo demostró. Una sesión bastante fiestera, pero con unos cuantos temas elegantes que dejaron claro que Juicy M sabe lo que hace. Nos dejó con buen sabor de boca, pero no podíamos más y decidimos retirarnos.

El último día nos costó decidirnos entre si quedarnos a ver lo que quedaba, o irnos, ya que no había nada que nos entusiasmara. Pero al final ganó la batalla la música y nos quedamos.

La Closing Party del Dreambeach correría a cargo del sello ElRow que modificó el Mainstage principal en tan solo unas horas para convertir el Dreambeach en ‘Sambodromo de Brasil’.

ElRowDream

Por el escenario de ElRow pasaron artistas como Technasia, Uner o Eats Everything. Mientras tanto en la carpa Bass Tent sonaban los ritmos más drum & bass de todo el recinto, con artistas como Black Sun Empire (imposibles seguirles el ritmo) o Benny Page, que fue el gran triunfador de este escenario el último día.

Nosotros ya estábamos muertos y no pudimos verlo todo, pero sí que disfrutamos bastante del espectáculo de ElRow para despedir un año más el Dreambeach, esa playa de los sueños que tantos buenos momentos nos ha dado.

Pero antes de cerrar la crónica caben destacar lo que hay que mejorar del festival y lo que debe seguir igual.

Lo que debe seguir igual: La producción de escenarios, el sonido, la iluminación, la cercanía del camping, la comodidad del recinto, el cartel y el buen rollo que se vive en este festival.

Lo que debe cambiar: Precios en bebida, trato a cámaras en más de una ocasión (durante todo el festival, lo hemos tenido difícil), mayor señalización de accesos y zonas de descanso, además de limpieza de baños.

Creemos que lo bueno supera a lo malo con creces, y que como ya hemos hecho este año, seguro que repetiremos en uno de los mejores festivales de la península.

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