Reseñamos la 3ª temporada de Black Mirror

En 2013 terminó la segunda temporada de Black Mirror y en diciembre de 2014 se estrenó un especial de Navidad. Después la serie quedó en el aire, no se supo nada hasta un año más tarde, cuando Netflix la compró y publicó que iban a rodar una tercera temporada con doce episodios. Al final se acordaron dos temporadas con seis capítulos cada una. Esta tercera temporada fue publicada en Netflix el 21 de octubre.

Black Mirror es una serie británica creada por Charlie Brooker. Cada episodio, independiente del anterior, refleja una situación donde se ve cómo la tecnología puede afectar a nuestras vidas. Normalmente, la serie, conocida por sus giros argumentales, está envuelta por un aire de terror, futurista (y no tan futurista) y con carácter de ciencia ficción.

Aviso a navegantes: a partir de este momento hablaremos de cada uno de los capítulos de esta nueva temporada. Se trata de analizar simplemente la temática general, pero para los más sensibles vamos a colgar la ALERTA SPOILERS.

Nosedive (Dirigido por Joe Wright y escrito por Rashida Jones y Mike Schur)

En este primer capítulo descubrimos a través de la vida de Lacie la falsedad existente en las redes sociales.

Seguro que todos tenemos un amigo obsesionado con subir todo lo que hace a Instagram intentando mostrar una vida perfecta. Nos vamos a sentir identificados, y los escritores intentan criticar ese comportamiento. Y no sólo a los que están obsesionados con las redes sino también a aquellas personas que modifican su estética y siguen al pie de la letra los códigos implantados para poder encajar, obsesionadas por su estatus social.

Playtest (Dirigido por Dan Trachtenberg y escrito por Charlie Brooker)

Hace tiempo que psicólogos y médicos nos alertan sobre los problemas de los videojuegos cuando se abusa de ellos. Charlie Brooker los lleva al siguiente nivel: propone un videojuego de realidad virtual inmersiva dentro de nuestra mente para llegar a la conclusión de que los videojuegos son capaces de jugar con nosotros (en vez de nosotros con ellos) y de alterarnos.

Al igual que el joven no sabe cuándo lo que está viendo es real y cuándo es obra del videojuego, nosotros tampoco. Esto nos permite ponernos en la piel de Cooper y empatizar con la agonía que siente. Con esto consiguen presentar la historia como una experiencia aterradora.

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Shut Up and Dance (Dirigido por James Warkins y escrito por Charlie Brooker y William Bridges)

Esta la historia más cercana al presente y con menos ciencia-ficción de la temporada, donde el terror psicológico que sufre un adolescente juega el papel principal. Relaciona el ciberbullying con el poder que tiene la tecnología para invadir nuestra vida privada, en concreto destaca el control del GPS de los móviles. El episodio se centra en demostrar cómo una persona es capaz de hacer cualquier cosa, por atroz que parezca, para mantener un secreto en silencio o conseguir lo que desea.

San Junipero (Dirigido por Owen Harris y escrito por Charlie Brooker)

A lo largo de la historia de la humanidad ha habido una pregunta en el aire: ¿hay algo después de la muerte? El episodio pretende dar una respuesta y crear una positiva alternativa basándose en la tecnología. Una brillante historia de amor a la que no le faltan los grandes rótulos luminosos, las características máquinas recreativas ni las icónicas discotecas de los años 80.

Brooker quiso escribir un episodio inspirado por la terapia de nostalgia para la gente mayor. Él mismo dijo que al principio era una historia con una pareja heterosexual pero que después pensó que una pareja homosexual le daría una resonancia extra, porque el matrimonio del mismo sexo no era legal en 1987. Sin duda ha sido uno de los episodios con más repercusión, sobre todo dentro de la comunidad LGTB.

Es el episodio favorito de esta humilde redactora que os escribe.

Men Against Fire (Dirigido por Jakob Verbruggen y escrito por Charlie Brooker)

La crítica a la sociedad actual está clara. El gobierno nos controla y nos manipula para que hagamos caso de lo que nos dicen. En el episodio vemos cómo han deshumanizado a los soldados para que no tengan que afrontar las consecuencias morales y psicológicas al pensar en las vidas que han destrozado, así como para que no tengan escrúpulos a la hora de disparar. Según el libro de Marshall homónimo al episodio, el 75% de los soldados en la Segunda Guerra Mundial no dispararon al enemigo o lo hicieron por encima de sus cabezas (en el capítulo, el psicólogo reduce el porcentaje al 15 o 20%).

Al final, el mismo protagonista es quien elige seguir siendo inconsciente de lo que hace antes que afrontarse al hecho de haber matado a personas inocentes.

Hated in the Nation (Dirigido por James Hawes y escrito por Charlie Brooker)

Esta vez la red social protagonista es Twitter y los usuarios eligen a la próxima víctima con un simple hashtag. Podemos observar cómo las palabras causan daño: lo vemos tanto con la periodista que escribe su columna como con los tweets amenazadores que le envían. Además también hay que resaltar que ningún usuario se pregunta acerca de las muertes; al contrario, la cantidad de gente pidiendo matar a una persona aumenta.

También vemos cómo el gobierno no está libre de culpa en esta catástrofe, ya que utilizaron las abejas para espiar a los ciudadanos. Finalmente, el karma actúa persiguiendo a todos aquellos que entraron en el juego para desear el sufrimiento a los demás.

Sin duda, se trata de una temporada de lo más interesante que seguro seguirá cosechando seguidores capítulo tras capítulo.

Artículo original de Clàudia Núñez para Hipsterian Circus.

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