Palmar de Troya, más allá de la simple secta

Y el silencio se rompe con el aviso de llegada de un nuevo correo a la bandeja de entrada. El asunto no deja lugar a ninguna duda: «La banda granadina Palmar de Troya estrena su EP de debut» ¿Palmar de Troya? ¿De qué me suena a mí ese nombre? Como millennial que soy cojo con la mano derecha de mi teléfono y rápidamente lo tecleo en en buscador. Ajá, ahí está, lo sabía.

Hace unos meses, en tiempos anteriores al Covid19, cuando la gente deambulaba libremente por las calles sumergida en un mar de memes Movistar emitía una serie documental sobre la Iglesia Palmariana poniendola, de nuevo, en las portadas de los diarios más de cincuenta años después de que unas niñas comenzaran a decir que veían a la Virgen en un arbusto de El Palmar de Troya, una pequeña localidad cercana a Utrera.

Pero ¿qué es la Iglesia Palmariana? Resumamoslo rápido: un secta que convirtió en Papa a Clemente Domínguez quien constituyó una nueva orden religiosa (secta) de caractar antimarxista y antimasónico una manera propia de ver la vida de una persona, literalmente, ciego. Una orden que prohibió, entre otras cosas, votar en las elecciones, vestir manga corta, ir al cine o lucir pantalón a la mujeres. Como toda buena secta que se precie santificaron a un genocida y los abusos sexuales eran más habituales que las liturgias. Todo terminó con extrañas muertes, denuncias, excomuniones y un disco… Wait… Quizás el disco no o no del todo.

Palmar de Troya, los bueno, son una banda granadina integrada por Marina (voces y sintetizadores), Marcos (batería y voces), Alfonso (bajo), Salinas (guitarra) y Toto (guitarra)… músicos que militan (o han militado) en bandas como Maine, Gentemayor, Alondra Galopa o Red Passenger y que ahora presentan su, homónimo, EP debut.

Un trabajo compuesto por seis canciones que dejan muy claras las referencias de la banda: Fugazi, Hot Snakes o los mismos Sebadoh quienes el pasado otoño giraban por España ¿Necesitáis que lo etiquetemos? Venga, metámoslo en la cubeta de post-punk: guitarras con mala leche mezcladas con el sonido de sintetizadores y un toque de experimentación, así suena Palmar de Troya, donde parecen haber olvidado las misas.

«Palmar de Troya» grabado en otoño de 2019 en La Resinera Estudios y mezclado en Idle Hands Audio Facilities por Marcos Muniz y masterizado por Sebastien Blavatsky en Double Check Studios que ahora pone banda sonora a esta epidemia que nos asola. Subid el volumen, dadle al play y disfrutad que, de momento, aún está permitido.

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