Tempo Audiophile Club, templo del sonido

En los años 50, nace en países como Japón y Vietnam un concepto de bar en el que la calidad de sonido es la absoluta protagonista, haciéndose rápidamente popular, llegando a haber sólo en Japón más de 500 bares audiófilos.

Recientemente, este concepto se empieza a extender a otros países con ciudades como Londres como pionera y principal abanderada (hay ya más de 30 locales), convirtiéndose en un auténtico fenómeno y tendencia mundial con representación en las principales capitales del mundo, de Paris a Los Ángeles, de Berlín a Nueva York, Sao Paulo, Buenos Aires, Atenas, Barcelona… y ahora Madrid.

El término Audiophile, hace referencia a la calidad de sonido, y se puede aplicar a un bar, café, restaurante, coctelería, sala de conciertos, discoteca… En Tempo con nuestras 2 plantas y 4 ambientes vamos a reunir en un solo local todas las opciones, siendo uno de los primeros locales del mundo (si no el primero) donde esto ocurre.

Con una nueva sociedad y equipo que incluye desde cocineros Estrella Michelin, a reputados cocteleros, punteros en la escena madrileña, o un también reputado programador de conciertos, promotor y dj.
El punto de unión de todos ellos es la pasión por lo auténtico, por la calidad, la busca de la esencia de lo clásico pero sin perder de vista las innovaciones de la actualidad.

En Tempo se ha optado por equipos clásicos, de la época que se conoce como la “era dorada del sonido”, la que va de finales de los 60s a mediados de los 80s, cuando no se buscaba ni ahorrar costes ni la obsolescencia programada, el objetivo de cada marca era conseguir el mejor sonido sin mirar tanto los costes. Los materiales, maderas macizas, metales nobles…

Nada más entrar nos encontramos con la zona de mesas, aquí el equipo consta de 2 cajas Altec Lansing Model 15, movidos por etapa Mcintosh Mc 2205 (la combinación Altec-MCintosh fue la usada para el mítico festival de Woodstock). En la zona de la barra, 2 cajas Tannoy FSM II, espectaculares cajas de 90Kg, movidcas por 2 etapas monofónicas Accuphase M100.

Por último una “Listening Room” acondicionada acústicamente y pensada para disfrutar al máximo del sonido, con unas Altec Lansing “Valencia” 846B movidas por etapa McIntosh 2205 (de nuevo la combinación de Woodstock). En esta habitación, se exigirán conversaciones a bajo volumen para priorizar la escucha.

Para el “centro de control”, la mesa elegida es una Bozak AR-4 artesana, la primera marca en comercializar mesas de Djs, la que se encontraba en discotecas como The Garage o Studio 54 y que mantiene los componentes originales en un esfuerzo por mantener la calidad del sonido.

En cuanto a las fuentes, los vinilos serán los protagonistas, aunque no excluyentes de tecnologías más modernas. No podía faltar tampoco el ya casi desaparecido magnetófono, una de las fuentes que más respeta la fidelidad de la grabación.

Pero no termina aquí en el sótano de Tempo encontraremos una sala de conciertos y discoteca, la exigencia del directo obligaba a equipos profesionales, la decisión, L-Acoustics, la marca que invento el Line Array, considerada como una de las mejores  del mundo, que provee de forma integral, desde la potencia a las Cajas principales y los Subgraves.

Como hemos dicho Tempo Audiophile Club es un bar ¡Y algo tendremos que comer! Pequeñas partituras a modo de cocina, la experiencia de vivir una gastronomía de la mano de David García, con la mejor calidad de sonido, notas a modo de platos y tapas donde la armonía entre el sonido y la cocina se vinculan con las mejores composiciones de coctelería que te harán vivir un concierto gastronómico (¡qué bien hemos hilado la música con la comida, eh?).

Desde hoy podréis disfrutar de este nuevo espacio en Calle Duque de Osuna, 8 (Madrid).

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